[Azarug] 33 años sin Belén María

Pasamos a dejarles el comunicado de la organización juvenil Azarug en recuerdo del 33 aniversario del asesinato de Belén María por parte de las fuerzas de ocupación (Guardia Civil). Dejamos un pequeño documental en el que se narran los hechos del desencadenamiento de las huelgas portuarias, la muerte de Belén María y las repercusiones posteriores.

“Belén María era la hija de uno de los estibadores que participaba en las huelgas de portuarios de 1980, en huelga por su convenio colectivo en un conflicto que duraba ya meses. Durante una de aquellas jornadas de lucha, un 25 de julio, en el transcurso de una concentración pacífica, la joven de 16 años fue atropellada por el conductor de un vehículo en un suceso todavía no aclarado. El coche la arrastró más de sesenta metros pese a los gritos de la gente rogándole que frenara. Tras más de un día ingresada, Belén María falleció. Su cuerpo, en un ataúd cubierto por la bandera con las siete estrellas verdes, fue velado por centenares de personas. La conmoción que siguió a su muerte fue tal que acabó decantando la lucha del lado obrero. Toda la isla fue un grito unánime. Las manifestaciones de dolor y repulsa fueron masivas en todo el Estado y la joven canaria acabó convirtiéndose en un símbolo de todo un colectivo y unos ideales. La plaza donde todo ocurrió lleva su nombre, aunque muchos no sepan por qué.

Hoy se cumplen 33 años desde su perdida y desde Azarug queremos seguir teniéndola en nuestra memoria viva, como un icono de la historia de la lucha popular canaria.

¡Viva la lucha de la clase obrera!

¡Viva Canarias Libre y Socialista!”

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¿Todavía crees que no existe represión en Canarias?

¿Todavía crees que no existe represión en Canarias?

STOP REPRESIÓN

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A pesar de todo/Trotz alledem – Karl Liebknecht

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(14-ENERO-1919)

¡Asalto general contra “Spartakus”! ¡Muerte a los espartaquistas! ¡Atrapadlos, golpeadlos, fusiladlos, pisoteadlos, hacedlos jirones!… En efecto, lo han conseguido, “Spartakus” ha sido aniquilado. ¡Y ahora vienen los gritos de alegría, desde el “Post” hasta el “Vorwaerts”!

¡”Spartakus” ha sido aniquilado! Los sables, los revólveres y los mosquetones de la vieja policía germánica, reconstituida mediante el desarme de los obreros revolucionarios tras la terminación de la guerra, han sido los que han sellado nuestra derrota. ¡”Spartakus” ha sido aniquilado! Bajo la guardia de las bayonetas del coronel Reinhardt, de las metralletas y de los lanzaminas del general Lüttwitz, tendrán lugar al fin las elecciones para la Asamblea Nacional… pero será el ple­biscito de Luis-Napoleón Ebert.

¡”Spartakus” ha sido aniquilado! Y es cierto. Los obreros revolucionarios de Berlín han sido aplastados. Cientos de los mejores de ellos han sido masacrados. Es cierto. Y un millar de entre los más fieles arrojados a los calabozos… En efecto, ahí están los vencidos: abandonados por los marineros, por los soldados, por los cuerpos de protección, por la milicia popular, por todos aquellos en cuya ayuda tan firmemente habían confiado.

Lo más importante, sin embargo, ha sido que su fuerza y su formidable impulso inicial ha sido frenado por la indecisión y la debilidad de sus jefes, de forma que tan solo así ha sido posible que la terrible marea de lodo de la contra-revolución haya arrastrado y ahogado a unos luchadores tan decididos.

En efecto, han sido derrotados. Habrá que pensar que su derrota era un mandamiento de la historia. La revolución no estaba madura. Los tiempos no eran los más apropiados… ¡Y a pesar de todo la lucha era in­evitable! Dejar a los Ernst, Hirsch y demás consortes la posibilidad de retomar la Prefectura de policía, convertida en una especie de palladium de la revolución, hubiera sido la verdadera derrota y el indiscutible deshonor. La lucha le fue impuesta al proletariado por toda la camarilla de Ebert, y las masas berlinesas se levantaron entonces, con un espontáneo rugido, abatiendo toda clase de dudas e incertidumbres.

En efecto, los obreros revolucionarios de Berlín han sido aplastados, y los Ebert-Scheidemann-Noske han resultado victoriosos. Se han alzado con la victoria porque los generales, la burocracia, los señores de las chimeneas y de los bancales de lechugas, los clérigos, los sacos de dinero y todo lo que es asmático, limitado y retrógrado, les han ayudado apoyándose en las bombas de gas, las metralletas y las granadas.

¡Pero hay victorias que son derrotas y derrotas que son victorias! Los vencidos de la semana sangrienta de este enero han combatido gloriosamente. Han luchado por una gran causa, por los objetivos más nobles para una humanidad sufriente, por la liberación material y espiritual de las masas esclavizadas. Han vertido su sangre por una tarea sagrada y por ello su sangre es también sagrada. De cada gota de esa sangre nacerán los vengadores de los que han caído ahora. De cada fibra aplastada surgirán nuevos combatientes, porque su causa es eterna e imperecedera como el mismo firmamento.

Spartakus, eine Vorgänger-Organisation der Kommunistischen Partei Deutschlands, zerschlägt das Parlament

Los vencidos de hoy serán los vencedores de mañana, puesto que la derrota es su mejor enseñanza. El pro­letariado alemán está falto aún de la necesaria experiencia y de una tradición revolucionaria. Y tan solo a fuerza de tener su calvario, de aprender a costa de caídas y errores juveniles, de sufrir en su carne el dolor de los fracasos, podrá al fin adquirir la formación práctica que le garantice la victoria final.

Para las fuerzas primitivas de la revolución, elementales y en su natural desarrollo, la derrota debe significar ante todo una cosa: el estimulo. Porque, de derrota en derrota, su camino acabara por llevarlas al éxito.

… Y de los vencedores de hoy, ¿qué decir? ¿Qué decir que no sea calificarlos como un informe amasijo sangriento arrastrándose en favor de una causa sin nombre? ¡Son los enemigos mortales del proletariado! Miradlos bien, porque basta con mirarlos, para comprender que, hoy ya, son los prisioneros de sus propias víctimas. La social-democracia presta aún su nombre a la firma del Santo Imperio romano-germánico, pero su plazo no es más que el cuarto de hora escaso de gracia que se le concede al condenado. Los traidores están ya de hecho en la picota de la historia. El mundo no ha conocido jamás a unos Judas semejantes, pues no se han conformado con vender una causa sagrada, sino que han clavado la cruz con sus propias manos. Lo mismo que la social-democracia oficial en agosto de 1914, esta de aho­ra, mucho más vergonzante, ofrece la misma imagen execrable. La burguesía francesa, para encontrar a sus verdugos en junio de 1848 y en mayo de 1871 debió buscarlos entre sus propias filas. La burguesía alemana no ha tenido necesidad ni siquiera de esto, porque los mismos social-demócratas se han ofrecido para realizar tan sucio, despreciable y sangriento trabajo. Los Cavaignac y los Gallifet están personificados hoy en Noske, que se sobrenombra a sí mismo como “el obrero alemán”. El sonido de las campanas llama a la masacre. Con música y pañuelos agitados, los capitalistas salvados del “terror bolchevique” festejan aún a la soldadesca providencial. La pólvora humea aún y el fuego del asesinato de los trabajadores se incuba sobre la ceniza. Los pro­letarios caídos se remueven aún donde han caído y los heridos todavía sangran por sus heridas… Pero ellos no piensan más que en hacer desfilar a los batallones asesinos, mientras que los señores Ebert, Scheidemann y Noske se exhiben inflados por un orgullo falsamente victorioso.

Entre tanto, el proletariado de todo el mundo se dis­pone a rechazar las manos que los vencedores pretenden tender a la Internacional, unas manos impregnadas aún con la sangre de los obreros alemanes… Contaminados, excluidos de toda humanidad decente, arrojados a golpes de látigo de la Internacional, odiados y malditos por todos los trabajadores: tal es el destino de nuestros ven­cedores.

Alemania entera ha sido sumida en la vergüenza más absoluta… por ellos. ¡Los traidores de sus hermanos gobiernan hoy al pueblo alemán! ¡Unos asesinos fraticidas erigidos en gobernantes! Es evidente que su gloria no puede durar mucho. ¡Apenas si un cuarto de hora de gracia! Porque su reino acabará por encender de nuevo en los corazones la llama de la revolución. En efecto, la revolución del proletariado que ellos han pensado sofocar con la sangre, se alzará por encima de sus cabezas… como un gigante demoledor. Y su primera consigna será la siguiente: “!Abajo los asesinos de obre­ros Ebert-Scheidemann-Noske!”

Los vencidos de hoy saben algo que no sabían. Están curados de falsas ilusiones. Hoy saben que no cabe confiar en el apoyo de nadie, salvo en sus propias fuerzas, Ni siquiera deberán confiar en los jefes, posiblemente impotentes o incapaces. Los vencidos de hoy están curados de toda fe centralizadora, de toda creencia en la sabiduría del partido, sobre todo si este se autotitula de “independiente”. Los revolucionarios han aprendido que, tan solo confiando en ellos mismos, podrán librar las batallas futuras, consiguiendo por ellos y para ellos las victorias del porvenir. La palabra si­guiente a la emancipación de la clase obrera no puede ser otra más que la obra de la propia clase obrera. Es el derecho que se habrá ganado a lo largo de numerosas experiencias como la de la última semana. Y entonces hasta los soldados, engañados y ofuscados, reconocerán rápidamente el juego que se ha estado jugando con ellos, lo cual ocurrirá cuando sientan abatirse de nuevo el lá­tigo del militarismo sobre ellos, despertando así de la borrachera que actualmente les aturde.

¡”Spartakus” ha sido aniquilado! Es cierto. Pero nosotros seguimos aquí. No hemos huido ni hemos muerto. Y aunque nos encadenen, seguiremos aquí, continuaremos estando aquí… hasta que consigamos alzarnos con la victoria que pretendemos. “Spartakus” significa fuego y espíritu, significa alma y corazón, significa voluntad y acción en favor de la revolución del proletariado. “Spartakus” significa toda la miseria actual y la natural aspiración a la felicidad, significa y encierra en sí toda la conciencia de clase del prole­tariado y toda su audacia para la lucha. “Spartakus” significa socialismo y revolución mundial.

El camino de Gólgota para la clase obrera no se ha terminado aún. Pero el día de la liberación esta cada vez más próximo. Será el día del juicio de los Ebert-Scheidemann-Noske y de todos los poderosos del capitalismo que hoy se ocultan tras ellos. Las olas de los acontecimientos se levantan hasta el cielo… y nosotros estamos ya acostumbrados a ser arrojados desde lo más alto a lo más profundo, pero también estamos habituados a la trayectoria inversa, lo que no evitará que nuestro navío siga inflexible su ruta hacia el destino que tiene marcado.

Que nosotros estemos o no entre los hombres, cuando dicha meta sea conquistada, es lo de menos, porque nuestro programa seguirá vivo para regir el mundo de la humanidad liberada… ¡A pesar de todo!

¡A pesar de todo! A pesar de todos los fracasos y derrotas previas, el ejército aparentemente adormecido de los proletarios se despertará como ante las trompetas del juicio final, y los cadáveres de todos los luchadores asesinados se pondrán de pie para pedir cuentas a los que sólo se merecen sus maldiciones. Hoy no se oye más que el rumor subterráneo del volcán, pero mañana estallará en erupción para sepultar a los actuales vencedores entre las cenizas abrasadoras y sus ríos de lava.

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Sí hay solución para el paro.

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Según el INEM durante el mes de Mayo en todas las Comunidades del Estado Español bajó el paro, menos en una. ¿Cuál? Pues Canarias, que tuvo un 0.18% más de parados, 296.362 personas que no tienen trabajo y están registrados en el paro. Y recientemente las patronales de las dos provincias han sacado unas declaraciones diciendo que “el modelo turístico está agotado”.

La burguesía caciquil canaria se ha visto obligada a reconocer una realidad que para todo aquel con dos dedos de frente se veía, el turismo y la construcción, la economía dependiente, no desarrollan una nación por mucho que creen un espejismo, una ilusión de crecimiento y mejora de la calidad de vida.

Si el colonialismo ya había destrozado nuestro campo con los monocultivos, aún podemos ver la cantidad de tuneras que cubren sobretodo Gran Canaria como consecuencia del cultivo de cochinilla impuesto por los ingleses allá por el siglo XIX, a finales de los sesenta y principios de los setenta llegó el cáncer que arrasó -literalmente- con nuestra tierra, sobretodo con el sur de Tenerife y Gran Canaria: El turismo.

Ya no sólo se introducían cultivos como el plátano que son totalmente perjudiciales para el Archipiélago, sino que encima el cemento y el asfalto dejaron totalmente baldías grandes extensiones de terreno en unas islas que no pueden permitirse desperdiciar ni un centímetro, así se condenó a Canarias y sus trabajadores a la muerte a largo plazo.

Los cultivos fueron desmantelados progresivamente, nuestros labradores vieron cómo les llegaba encima eso que se da en llamar PAC tras pedirla en el 89, el Gobierno se lo había vendido a los agricultores como el maná que iba a reactivar toda la economía y el sector primario canario. Poco menos que un insulto a la dignidad del trabajador del campo.

Hoy día, con la reforma de la PAC en 2011 los agricultores canarios vieron cómo su postura era totalmente ignorada por parte de las autoridades coloniales, la PAC supuso restricciones, requisitos y planes que eran negociados directamente por el Gobierno Español con la Unión Europea, y quien dice negociado dice aceptado sin rechistar. Canarias nada tenía que decir.

En todos estos conflictos, sumándole las luchas por mejorar el Pacto Colonial (REF de Canarias, ZEC y Estatuto de Autonomía), la burguesía canaria cumplió su papel de dócil sirviente y defensor de los intereses de la metrópoli, intentando monopolizar las luchas por autonomía, independencia y autodeterminación que el MPAIAC había abanderado en su día. CC y sus gobiernos pactistas con partidos españolistas (PP y PSOE) dieron pataletas, se quejaron como el niño que llora al padre pero tiene que aceptar lo que éste impone. Pose.

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Nosotros, los verdaderos patriotas, los trabajadores, agricultores, pescadores y clases populares de Canarias tenemos que tener claro cuál es nuestro proyecto; no queremos la mejora del Pacto Colonial, no queremos que se actualice el Estatuto de Autonomía para darle más poder de decisión a los caciques, queremos que se manden a mudar. Queremos que los aguatenientes hagan la maleta y socialicen el agua interior, el tesoro que guardan nuestras islas en su interior.

Empresas como Arroz Rocío que explotan a trabajadores marroquíes y roban tierras al pueblo marroquí para abaratar costes suponen un cáncer, los monopolios nacionales y extranjeros que envían sus fábricas a otros países son culpables tanto de nuestra miseria como la de otros muchos, de la miseria del pequeño comerciante canario.

La pequeña burguesía canaria, representada principalmente en los pequeños propietarios de tierras y el pequeño comercio, está sufriendo el acoso tanto del gobierno español como de las medidas coloniales que Canarias posee. Los impuestos los ahogan y los envían a la proletarización, a ceder ante el gran comercio. Por eso a la pequeña burguesía canaria sólo le queda una solución: aliarse con la clase trabajadora no para conservar su situación actual, sino para avanzar hacia la socialización total.

Sólo mediante la independencia puede revivirse nuestro campo, las ayudas venidas de la UE y España no consiguen nada, la balanza siempre es deficitaria, sí, pero para nosotros. Un gobierno independiente de Canarias conformado por sus trabajadores y campesinos podría organizar mediante cooperativas las tierras sin cosechar, socializar el agua interior y ponerla a disposición de todos, para así poder detener ese proceso de desertización del que tanto hablan tanto en la educación colonial como en sus medios.

Un modelo turístico sostenible y no masivo, un turismo que de verdad enseñe lo que es nuestra tierra y no una versión estandarizada que bien podría ser la costa levantina, un turismo acorde a nuestros intereses. Con el dinero que generan nuestros aeropuertos y puertos tendríamos un futuro garantizado.

Levantar la industria, la industria que tanta falta nos hace con materia prima traída de nuestro mercado más cercano y no uno situado a más de mil kilómetros, el africano. Los trabajadores canarios que controlen la producción y la gestionen viendo las necesidades a nivel general y no los de una pequeña porción.

Todo ello combinado con nuestra mayor riqueza, con nuestro mayor tesoro, el mar y la pesca. Aquel que nos robaron en unos acuerdos donde Madrid vendió al hermano pueblo del Sáhara y con él a nuestro banco de pesca y todas nuestras aguas aledañas, una Canarias independiente poseería las aguas que corresponden a un Estado independiente, es decir, 200 millas donde nuestros pescadores y nuestro pueblo podrían volver a aquello que a tanta gente dio su sustento décadas atrás.

Sin duda, sí hay solución para el paro, pero no pasa por lo que proponen la Patronal y el Gobierno canarios, sino por la autodeterminación y la independencia bajo el estandarte del socialismo. Únicamente el socialismo puede salvar Canarias de la desgracia traída desde España y sostenida por nuestra oligarquía local, y ésto sólo puede lograrse derribando del poder a los Rivero, los Román, los Cardona, los Bravo, los Oramas… y colocando éste en manos de los trabajadores y campesinos de nuestra tierra.

¡Independencia y Socialismo!

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El MPAIAC a la vanguardia de la lucha independentista

Todavía los canarios y canarias no somos conscientes de la aportación del MPAIAC, no somos conscientes de la labor diplomática a nivel internacional para poner a Canarias en la agenda de la ONU y la OUA.

El MPAIAC, con todas sus errores, fallos y desviaciones teórico-prácticas, fue la punta de lanza del independentismo, la organización que hizo despertar la conciencia nacional de mucha gente de estas islas, fue la organización que saboteó directamente los principales edificios y zonas directas del capitalismo colonial español en las islas.

Por eso, hoy les dejamos con unos recortes de periódico de la prensa de la época, en los cuales se reflejan acciones armadas, manifestaciones, detenciones, etc.

Por el legado que nos dejaron los combatientes por la independencia y el socialismo.

Un ejemplo de las armas incautadas al MPAIAC

El resto de las imágenes las encontrarán todas en este archivo .RAR que hemos preparado:

https://mega.co.nz/#!AQkxzDrR!OkSIzgbwvVLjnuQiYhXE3R0owUoBVQNWzgd96QnrH9c

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[Documental] La Semana Roja de La Palma

Les dejamos aquí un pequeño extracto (30 minutos) de un material audio-visual que analiza uno de los hechos más importantes de la historia moderna de nuestra patria: La Semana Roja de La Palma.

Esa semana en la que una isla resistió al golpe fascista manteniendo la legalidad republicana durante una semana, desencadenando esto la posterior masacre de los fascistas contra el pueblo antifascista y los alzados.

¡Larga vida a los alzados antifascistas canario!

Recobrar la memoria de lucha de nuestra patria es una necesidad.

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Los sucesos de Hermigua

Queremos honrar a todos aquellos valientes gomeros que el 22 de Marzo de 1933 convocaron y participaron en aquella masiva Huelga General que acabó con la brutal represión de las fuerzas represivas del estado.

¡Por los héroes de nuestro pueblo y nuestra clase! ¡Recuperar la memoria enterrada de nuestra tierra!

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Hace 7 años (27/6/2006) publiqué en varios periódicos isleños “Los Sucesos de Hermigua” en contestación a un artículo (“¿Memoria histórica?” Francisco Ayala. La Media Columna. El Día 16/5/2006) que desvirtuaba totalmente la historia de la represión franquista en La Gomera, tanto en Hermiguacomo en Vallehermoso. Ahora, al cumplirse 80 años de aquellos hechos, el digital gomero “El Silbo” lo ha reproducido con este título actual, aunque sin mi nombre como autor – supongo que por desconocimiento por haberlo tomado de Facebook– y suprimiendo lo que era específico de la contestación al Sr. Ayala, con dos fotografías sacadas de la obra “Vallehermoso. El Fogueo” deRicardo García Luis y Juan Manuel Torres Vera que se editó en su día por el Centro “Amílcar Cabral”. Por su actualidad –l os efectos del fascismo siguen vigentes y no solo en Canarias- lo transcribo a continuación:

Los llamados “Sucesos de Hermigua” tuvieron lugar el 22 de marzo de 1933, aunque su gestación es bastante anterior y son, en realidad, un episodio más del permanente empeño de los caciques gomeros por impedir cualquier organización obrera que pusiera en riesgo su dominio feudal. La carretera en construcción desde la Villa hacia Vallehermoso, única obra de cierta entidad en toda isla, se paralizó desde julio de 1932 por presiones de los caciques de Hermigua, los Ramón Plasencia, Nicasio León…  que impedían que los obreros que estuvieran sindicados pudieran trabajar en las obras. Esto en un pueblo en que un 20% de la población total, unos 500 trabajadores,  estaban en paro y que contaba en la Federación Obrera de Hermigua con unos 450 afiliados, de los que los dos tercios eran jornaleros.

 

 

     Bajo instancias de la Federación Obrera, el Gobierno Civil de Tenerife ordena que se admitan al menos a 100 trabajadores sindicados, obreros que, con la comunicación de Gobierno Civil en la mano, se presentan al tajo el día19 de marzo. El capataz, siguiendo órdenes de Ramón Plasencia, se niega a admitirlos. Gobierno Civil reitera telegráficamente la orden los dos días sucesivos del 20 y 21 con el mismo resultado de que los 100 trabajadores se ven de nuevo rechazados y tienen que regresar al Valle Alto en medio de las risas y burlas del caciquerío reunido en el Convento. Se celebra una reunión en la Federación y se acuerda convocar una Huelga General para el día 22. La huelga es total y los trabajadores se dirigen hacia la Playa, recorriendo todo el Valle. Un grupo de ellos, al pasar por el cuartelillo de la G.C. es intentado disolver por el cabo Antonio Fuentes que incluso propina un planazo con el sable a un manifestante (Manuel Herrera, “El Mangueras”), pero el paro es absoluto en todo el Valle y grupos cada vez más numerosos de trabajadores y sus familias se van concentrando camino hacia la Playa.

        Con el objetivo de romper la huelga y por incitación caciquil, el cabo Fuentes, Jefe de Puesto, manda a un camión de Ramón Plasencia a traer a los guardias civiles que prestaban servicio en Agulo, y aunque los manifestantes tratan de impedirle la ida al paso por La Castellana, no lo logran. Al regreso, a la altura del Palmarejo y sobre las dos de la tarde, encuentran una barrera en la carretera y los obreros con sus mujeres que les salen al paso. Según las declaraciones del sumario posterior, son las mujeres las que reprochan al cabo que haya roto, con el camión de Plasencia, la Huelga General con voces como “No siga. No traiga más guardias, que solo queremos el pan de nuestros hijos”

 

 

LA SITUACIÓN SE CALDEA

 La situación se va caldeando y algunos manifestantes, hombres y mujeres, tiran algunas piedras al camión y lo golpean con cañas. “Fue entonces cuando el comandante del puesto, inopinadamente, se echó hacia atrás, dio las voces de <cargen> y de <fuego> y él mismo disparó la pistola contra la multitud… Fuentes disparaba y los números iban a hacerlo y los grupos rodearon a los guardias. La muchedumbre, al querer quitar las armas al cabo y al guardia Garrote, los arroja por el barranco; el otro guardia, José Cano, que se resiste y hace uso del armamento es muerto por la multitud, que exaltada y contagiada por su propio furor, da muerte a Fuentes que yace en el barranco mientras éste y Garrote disparaban sobre los grupos” (informe en el juicio de Luis Jiménez de Asúa). 

 

      El guardia José Garrote de Pedro se refugia, haciendo fuego, en casa del caciqueNicasio León, mientras que el obrero Antonio Brito Brito, que subía por el talud del barranco es alcanzado por una bala que le atraviesa el corazón y muere en el acto. Otro obrero,Domingo Medina, queda herido de gravedad y varios más heridos de menos consideración. Ese mismo día 22 salió de Santa Cruz el “Viera y Clavijo” que desembarcó por el pescante a 37 guardias civiles al mando del Teniente Coronel Vara Terán a sumarse a los que ya habían acudido a Hermigua desde la Villa.

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LAS CONDENAS

 Estos fueron los “Sucesos de Hermigua”. No contaré las detenciones, las palizas, los juicios etc que se sucedieron a su socaire. Les diré solo que, resultado de los mismos, Vicente Valladolid Mesa, Manuel Avelino Perdomo Plasencia, Francisco Martín Negrín, Avelino Navarro Méndez, y Leoncio Fagundo Hernández fueron condenados a muerte. Domingo Medina Santos, el herido grave, a 20 años, Juan Martín HernándezSerafin Casanova Medina, Avelino Hernández Barrera y José Leon Piñero a 12 años. Fernando Ascanio Armas a 6 años. Antonia Gutierrez González, Catalina Hernández Negrín y María Hernández Hernández a 3 años y Manuel Peraza Hernández a 2 años, mientras otros 16 hombres y una mujer son absueltos.

 

JULIO DEL 36: LOS “DESAPARECIDOS”

  La Ley de Amnistía del Frente Popular de febrero de 1936 los pone en libertad, libertad que durará muy poco. Cuando los fascistas se hacen con el poder en julio de 1936 todos los implicados en los “Sucesos de Hermigua” son detenidos. Los  cinco condenados a muerte son “desaparecidos” y con ellos “desaparecieron” también a José León Piñero Domingo Rodríguez, Juan  Martín Hernández, a Antonio Martín Hernández, a Antonio Hernández García, a Manuel Casanova Medina, a Jesús Chávez, a Tomás Brito, al maestro Enrique Biscarria, a Antonia Pineda Prieto y a su hijito recién nacido “pa’que no quedara ni la semilla” y a Fernando y Pablo Ascanio que, apotalados, tienen su tumba de gloria en el duro mar del norte gomero.

      El “Fogueo de Vallehermoso” fue otro episodio de esta historia gomera reciente. Fue la defensa de Vallehermoso y de la legalidad republicana por sus habitantes y por los cuatro guardias civiles y el brigada jefe de puesto de ese pueblo ante el ataque de las tropas alzadas y los falangistas de Hermigua en julio de 1936. Terminó tambien con varios Consejos de Guerra sumarísimos y el fusilamiento el 27 de agosto de 1936 del brigada de la guardia civilFrancisco Mas García y los dirigentes de la Federación Obrera de Vallehermoso Ramón Cabrera Bernal y Manuel Quintana Florentino y el 10 de marzo de 1937, en el tristemente célebre Barranco del Hierro, de los también miembros de la Federación Obrera, Juan Medina HerreraManuel Méndez Prieto y Nicolas Prieto Ventura e indultados otros cuatro de los sentenciados a muerte.

 

Fuente: Canarias Semanal

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